La Sede Universitaria de La Nucía acogió el martes 14 de julio la jornada presencial del curso “Nuevas estrategias educativas y uso de la inteligencia artificial en el aula”, una propuesta formativa centrada en la aplicación pedagógica, crítica y responsable de estas tecnologías.
La inteligencia artificial ya forma parte del presente educativo. Sin embargo, su incorporación a los centros no puede limitarse al conocimiento de unas cuantas herramientas. Requiere formación, reflexión pedagógica y criterios claros que permitan utilizarla de manera segura, ética y verdaderamente útil para el aprendizaje.
Con este propósito se celebró, a partir de las 9:00 horas, en la Sede Universitaria de La Nucía, perteneciente a la Universidad de Alicante, la jornada presencial del curso “Nuevas estrategias educativas y uso de la inteligencia artificial en el aula”. La actividad reunió a docentes y profesionales interesados en conocer los fundamentos, las herramientas y las metodologías relacionadas con la aplicación de la IA en los procesos educativos.
Una formación conectada con la realidad del profesorado
La jornada fue concebida como un espacio para avanzar desde una aproximación inicial a la inteligencia artificial hasta su integración práctica en la planificación docente, la creación de materiales, la evaluación, la atención a la diversidad y el diseño de actividades de aprendizaje.
Entre sus principales objetivos se encontraban comprender el funcionamiento y el impacto educativo de la IA, seleccionar herramientas adecuadas para diferentes tareas docentes, diseñar secuencias didácticas innovadoras y explorar metodologías activas potenciadas por la tecnología.
La formación también prestó especial atención a cuestiones esenciales como el pensamiento crítico, la privacidad, la propiedad intelectual, los sesgos algorítmicos y el uso responsable de estas herramientas, especialmente cuando se trabaja con menores.
La apertura contó con la participación de representantes de las instituciones implicadas, entre ellos Rosabel Roig, directora de la Cátedra UNESCO de Educación, Investigación e Inclusión Digital; Miguel Ángel Lafuente, director del CEFIRE de Inteligencia Artificial y Pensamiento Computacional de La Nucía; y Vicent Martínez, director de la Sede Universitaria de La Nucía. Durante el acto se destacó la importancia de ofrecer al profesorado espacios de formación que permitan abordar la inteligencia artificial desde una perspectiva pedagógica, ética e inclusiva.
De los conceptos fundamentales a la práctica educativa
La primera sesión, impartida por María Paz Prendes, catedrática de Tecnología Educativa de la Universidad de Murcia, abordó los conceptos esenciales para comprender qué es la inteligencia artificial, cómo funciona, qué tipos de IA se están utilizando en educación y cuáles son los principales mitos y realidades asociados a estas tecnologías.
A continuación, Rosabel Martínez presentó nuevas estrategias y metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos, la gamificación y el aprendizaje cooperativo. Su intervención incluyó cuestiones tan relevantes como el Diseño Universal para el Aprendizaje, la personalización educativa y las posibilidades de combinar la clase invertida con herramientas de inteligencia artificial.
La jornada continuó con Juan Francisco Álvarez, quien analizó la inteligencia artificial como apoyo a la práctica docente. Entre las aplicaciones tratadas se encontraban la generación de materiales y recursos, la elaboración de rúbricas, la evaluación asistida, las adaptaciones curriculares y la optimización del tiempo dedicado a determinadas tareas profesionales.
Posteriormente, Rosabel Roig abordó la ética, la privacidad y el uso responsable de la inteligencia artificial. En su intervención se trataron cuestiones como el marco normativo, la protección de datos, los sesgos algorítmicos, la propiedad intelectual y las precauciones necesarias cuando se trabaja con menores.
La última sesión, conducida por Miguel Ángel Cazorla, se centró en la integración curricular de la IA, el desarrollo del pensamiento crítico y la creación de proyectos interdisciplinares adaptados a las distintas etapas educativas.
Una mirada pedagógica y no únicamente tecnológica
Uno de los aspectos más valiosos de la formación fue la combinación de conocimientos tecnológicos y criterios educativos. La pregunta central no fue solamente qué puede hacer una herramienta de inteligencia artificial, sino para qué utilizarla, en qué momento y con qué finalidad pedagógica.
La IA puede ayudar al profesorado a generar ideas, adaptar recursos, preparar actividades, ofrecer retroalimentación o explorar nuevas formas de presentar los contenidos. No obstante, estas posibilidades deben estar siempre subordinadas a los objetivos de aprendizaje, al contexto del aula y a las necesidades del alumnado.
La tecnología, por sí sola, no garantiza una mejora educativa. Su valor depende de cómo se integra en la metodología, de la calidad de las actividades propuestas y de la capacidad del profesorado para acompañar al alumnado durante el proceso de aprendizaje.
También resulta imprescindible revisar de forma crítica los resultados generados por estas herramientas. La inteligencia artificial puede producir errores, reproducir sesgos o presentar información aparentemente convincente que no siempre es correcta. Por ello, su utilización educativa debe ir acompañada del desarrollo de la competencia digital, la verificación de las fuentes y el pensamiento crítico.
Una propuesta formativa semipresencial
La sesión celebrada en La Nucía constituye la parte presencial de una formación que incluye también una fase online. Los participantes deberán completar las actividades previstas en esta segunda parte para obtener el certificado correspondiente.
Este formato permite combinar el intercambio directo entre docentes y especialistas con un periodo posterior de trabajo autónomo. De esta manera, los conocimientos presentados durante la jornada pueden trasladarse a propuestas concretas, materiales educativos y posibles situaciones de aula.
La parte online ofrece, además, la oportunidad de profundizar en los contenidos, experimentar con distintas herramientas y reflexionar sobre su aplicación en función de las características de cada etapa, asignatura o contexto educativo.
Formación para tomar mejores decisiones
La celebración de estas Jornadas de Inteligencia Artificial en el Aula pone de manifiesto el creciente interés del profesorado por comprender el impacto de estas tecnologías y utilizarlas con criterio.
Frente a los discursos excesivamente entusiastas o alarmistas, la formación ofrece un camino más razonable: conocer la tecnología, experimentar con sus posibilidades, reconocer sus limitaciones y tomar decisiones pedagógicas fundamentadas.
La inteligencia artificial no sustituye la experiencia, la creatividad ni el acompañamiento humano que aporta el profesorado. Puede convertirse, sin embargo, en una herramienta valiosa cuando se integra dentro de una metodología coherente, se utiliza de forma transparente y contribuye a mejorar las oportunidades de aprendizaje.
Iniciativas como la desarrollada en la Sede Universitaria de La Nucía ayudan a construir una cultura educativa de la inteligencia artificial basada no solo en la innovación, sino también en la responsabilidad, la inclusión y el pensamiento crítico.
