El mundo está cambiando, y no lo digo yo.
Tanto en Estados Unidos como en Dubái, se ha introducido como asignatura obligatoria la inteligencia artificial para estudiantes desde la escuela infantil, primaria y secundaria.
Sin embargo, aquí en España esta herramienta nos sigue generando incertidumbre y miedo. O peor aún: los estudiantes la usan para que les haga el trabajo, para que haga los deberes por ellos.
Es una realidad que esos estudiantes que están aprendiendo a usar esta herramienta de manera adecuada desde pequeños van a ser futuros profesionales que, el día de mañana, tendrán que competir con tu hijo o con tu hija.
¿Y para qué vamos a usar la inteligencia artificial?
Para personalizar el estudio al máximo.
Cada estudiante es único y diferente.
Tienen distintas formas de aprender, de estudiar, de organizarse y de concentrarse. Con esta herramienta:
Para los más visuales, podemos generar tarjetas interactivas para que estudien de forma más dinámica y divertida.
Para los más auditivos, podemos crear podcasts o entrevistas entre varias personas que les expliquen el temario, ya sea de literatura, historia o biología.
Siempre nos han dicho que estudiar es muy difícil y complicado, que hay que echarle horas e hincar codos.
Pero nadie nos ha explicado exactamente cómo hacerlo.
Y esta es la oportunidad perfecta para que entiendan cómo funciona su cerebro y para que aprendan a usar herramientas que les van a ser muy útiles tanto ahora como en su futuro profesional.
