(Re)-Evolución de la educación

En un futuro no muy lejano, la humanidad se encontraba al borde de una nueva era educativa. El mundo había sido transformado por la Inteligencia Artificial (IA), y con ella, el concepto de diseño instruccional había evolucionado de formas que antes eran inimaginables. En el corazón de esta revolución se encontraba Lina, una diseñadora instruccional que, junto a su compañero IA, Willson, estaba a punto de embarcarse en una misión para reformar el sistema educativo.

Lina comprendió que la IA podía hacer mucho más que automatizar tareas; podía transformar el diseño instruccional en un proceso dinámico y personalizado. Willson, con su capacidad para procesar y analizar grandes volúmenes de datos en segundos, se convirtió en una herramienta invaluable. Juntos, comenzaron a crear programas de aprendizaje que se adaptaban en tiempo real a las necesidades y estilos de aprendizaje de cada estudiante, ofreciendo una experiencia educativa verdaderamente personalizada.

En este mundo, el diseño instruccional ya no era solo una cuestión de seleccionar y organizar contenidos educativos; se trataba de diseñar experiencias de aprendizaje que pudieran cambiar y crecer junto con los estudiantes. Lina e Willson desarrollaron Grimorium, plataformas de aprendizaje que utilizaban simulaciones virtuales avanzadas y entornos de realidad aumentada para sumergir a los estudiantes en mundos de aprendizaje donde podían explorar, experimentar y aplicar conocimientos en contextos prácticos y relevantes.

Uno de los mayores logros de Lina y Willson fue la introducción del Feedback Adaptativo Inteligente. Este sistema utilizaba algoritmos de IA para proporcionar retroalimentación personalizada y constructiva, no solo corrigiendo errores desde una perspectiva positiva, sino que también ofreciendo sugerencias y recursos adaptados a las necesidades individuales de aprendizaje. Esto fomentaba una mentalidad de crecimiento en los estudiantes, animándolos a ver los desafíos como oportunidades para aprender y mejorar.

La colaboración entre Lina y Willson también revolucionó la forma en que se establecían los objetivos de aprendizaje. En lugar de seguir un currículo rígido, los Grimorium permitían a los estudiantes establecer sus propios objetivos, basados en sus pasiones, curiosidades y aspiraciones profesionales. Willson, luego curaba y adaptaba los contenidos y recursos para guiar a los estudiantes en su viaje educativo, asegurando que cada uno pudiera alcanzar su máximo potencial.

El impacto de esta alianza entre diseño instruccional y IA fue profundo. La educación se convirtió en una experiencia verdaderamente centrada en el estudiante, donde el aprendizaje era a la vez profundamente personal y universalmente accesible. Lina y Willson demostraron que, al combinar la creatividad humana con la eficiencia y la capacidad analítica de la IA, era posible no solo educar, sino inspirar y empoderar a una nueva generación de aprendices.

Así, en la alborada de esta nueva era, Lina y Willson se erigieron no solo como pioneros en el campo del diseño instruccional, sino como arquitectos de un futuro donde la educación era la llave para desbloquear el infinito potencial de la humanidad.

Este relato fue creado en base a la idea original del GPT personalizado llamado “Rano, el Bardo Didáctico” 🐸 (https://chat.openai.com/g/g-WadF2gEBi-rano-el-bardo-didactico).

Ilustración del relato generada con Midjourney v 6.0 a través del siguiente prompt: “A flat illustration of a futuristic AI, alongside a female human teacher and expert in Instructional Design, working together –ar 16:9 –v 6.0

Reflexionemos sobre el siguiente cuestionamiento: ¿Este relato es futurista, o simplemente se encuentra un paso adelante de nuestra realidad actual?

Indudablemente, este ejercicio reflexivo nos invita a considerar la verdadera re-evolución que tanto anhelamos en nuestros contextos educativos a nivel global. El dilema, junto con su correspondiente praxis que enfrentan Lina y Willson, ilustra el día a día de un número considerable de docentes proactivos. Estos educadores han logrado aumentar su productividad y optimizar su tiempo gracias al uso adecuado, ético y moral de la inteligencia artificial (IA). A pesar de ello, aún existe un amplio porcentaje de académicos que ven a la IA como una amenaza a su futuro profesional. En situaciones más extremas, el apoyo de la IA en la labor docente y en las tareas administrativas y académicas es percibido como una deshonra para el docente que la utiliza.

En el actual panorama, Lina y Willson se enfrentan al desafío de romper con los esquemas tradicionales para avanzar en la re-evolución de la educación que proponen. Imaginemos, por un momento, que dedican sus esfuerzos a mejorar sus sistemas de proctoring para evaluaciones sincrónicas en línea y de detección de plagio para trabajos asíncronos mediante el uso de la IA. ¿Sería su enfoque relevante para un cambio radical en la educación?

Contrastando con la idea anterior, si Lina y Willson se enfocaran en transformar la dinámica de los contenidos, priorizando la retroalimentación efectiva y eliminando la evaluación tradicional en favor de un sistema de evaluación autentica basada en diversos instrumentos generados a través de la IA, podríamos imaginar un escenario educativo diferente. En este contexto, el proyecto Grimorium facilitaría que los estudiantes establezcan sus propios objetivos de aprendizaje, basándose en sus pasiones, curiosidades y aspiraciones profesionales. La unión del trabajo de curación y adaptación de contenidos por parte de Willson podría dar lugar a una educación innovadora, donde el ser humano, en su rol de Diseñador Instruccional y con el apoyo de Grimorium y Willson, genere un círculo virtuoso. En este modelo, la educación ya no se basaría en tradiciones obsoletas e imprácticas, sino en un enfoque adaptativo en el que tecnología y humanidad colaboren para construir una sociedad global capaz de gestionar el planeta de manera sostenible, con profesionales orientados no a una tradición, sino que a una vocación en base a una necesidad específica.

El cambio siempre ha representado un desafío de adaptabilidad para el ser humano. Lo experimentamos hoy en día, a pesar de los evidentes beneficios que la IA aporta a nuestra cotidianidad, y seguiremos enfrentándolo mientras no logremos dar el salto necesario hacia una re-evolución del sistema educativo global. En este nuevo paradigma, individuos como Lina y entidades de IA como Willson podrían contribuir sin el temor al rechazo, por el contrario, siempre con la intención clara de aportar al cambio.

Aunque este relato y su análisis puedan parecer idealistas desde una perspectiva educativa, es crucial reconocer la importancia del diseño instruccional en el cambio educativo que Lina y Willson proponen. Contrario a lo que muchos podrían pensar, el diseño instruccional no se limita solo a contextos de aprendizaje en línea, sino que también es aplicable a entornos presenciales multimodales. Frente a esto, los invito a considerar el siguiente desafío: ¿Por qué no desarrollar una fórmula que represente el concepto de diseño instruccional desde la perspectiva de Lina y Willson?

Toda idea comienza con un boceto:

En esta fórmula, los componentes se definen de la siguiente manera:

  1. DI simboliza al diseño instruccional, entendido como un proceso cíclico y continuo.
  2. TL representa la teoría de enseñanza y aprendizaje, fundamentando los principios y estrategias metodológicas a emplear.
  3. MDI alude al modelo de diseño instruccional (ADDIE, ASSURE, EDX, entre otros), proporcionando la estructura lógica y metodológica para el desarrollo del proceso instruccional.
  4. A hace referencia al análisis de necesidades específicas de aprendizaje y su contexto de aplicación.
  5. E incluye los elementos de diseño y construcción para la creación de experiencias de aprendizaje adaptativas y los recursos didácticos y evaluativos correspondientes.
  6. IDT representa la integración didáctica de tecnología (a través de algún modelo de integración didáctica de TIC como TIM, TPACK, SAMR, entre otros), la cual centra su foco en la experiencia de aprendizaje acorde a las necesidades y gustos del estudiante, no en la tecnología en sí.
  7. IA denota la integración de la Inteligencia Artificial en el diseño instruccional, esencial para la adaptabilidad de recursos, contenidos y el rediseño de evaluaciones.
  8. M corresponde a la Metodología de implementación y evaluación del proyecto educativo.
  9. Td señala el tiempo disponible para el desarrollo e implementación del proyecto específico de aprendizaje que, si bien puede ser implementado por la IA, requiere del toque humano para no perder cercanía con las y los estudiantes, junto con una validación experta del contenido a desarrollar.

La ecuación como un todo sugiere que el diseño instruccional es el producto de combinar teoría y práctica (TL y MDI) con un análisis detallado y un diseño efectivo de elementos y recursos (A y E), integrando tecnología y IA de manera efectiva (IDT y IA), todo esto dentro del marco de una metodología de implementación y evaluación (M), ajustado por el tiempo disponible (Td) para el desarrollo e implementación del proyecto.

El paréntesis alrededor de (TL+MDI) y (A+E+IDT+IA) indica que estos elementos trabajan conjuntamente y su impacto es multiplicativo en lugar de aditivo, lo que significa que la interacción entre ellos es crucial para el resultado final. La división por el tiempo disponible (Td) sugiere que el tiempo es un factor limitante en la ecuación, afectando la eficiencia y la eficacia del diseño instruccional y, por ende, del futuro de la educación a manos de Lina y Willson.

Autoría

Luis Lastra Cid
Realm Guardian @FusionEd

1 comentario en “(Re)-Evolución de la educación”

  1. El relato ofrece una perspectiva que la siento cercana y accesible, anticipando un futuro en el cual la tecnología educativa sea verdaderamente inclusiva, en el sentido más amplio de la palabra, asegurando que todos tengamos un lugar en ella. Destaca la necesidad crítica de un sistema educativo que cuente con docentes capaces de adaptarse y actualizarse constantemente en beneficio de los estudiantes, y que sean capaces de comprender las pasiones y motivaciones de sus alumnos para, en base a ellas, fomentar un aprendizaje significativo. La transformación requerida en la educación debe ser meticulosamente coordinada, como un rompecabezas cuyas piezas, al ensamblarse una a una, nos revelen el camino a seguir, permitiéndonos descubrir y proyectar la obra que queremos crear con nuestro aprendizaje. Agradezco esta reflexión y abstracción. Saludos!

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